Daytrips que puedes hacer desde Lisboa, Portugal

Redacción Mochileando


Lisboa es uno de los principales puntos de partida para explorar Portugal. Su ubicación y sus conexiones de tren y autobús permiten visitar ciudades históricas, pueblos costeros, palacios y playas sin necesidad de cambiar de alojamiento.

Si tienes varios días en la capital portuguesa, puedes dedicar uno o dos a conocer sus alrededores. Algunos destinos están a menos de una hora, mientras que otros requieren un trayecto más largo, pero permiten regresar a Lisboa el mismo día.

Estas son seis excursiones de un día que puedes incluir en tu itinerario.


1. Sintra, palacios y jardines a menos de una hora de Lisboa

Sintra es una de las excursiones más populares desde Lisboa. Esta localidad, reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO, reúne palacios, jardines históricos y antiguas residencias rodeadas de montañas.

Entre sus principales atractivos se encuentran el Palacio Nacional de Pena, con sus fachadas de colores, la Quinta da Regaleira, conocida por sus jardines y su Pozo Iniciático, y el Castelo dos Mouros, una fortificación que ofrece vistas de la región.

Puedes llegar en tren desde la estación de Rossio, en Lisboa, en aproximadamente 40 minutos. Una vez en Sintra, puedes utilizar los autobuses turísticos para desplazarte hasta los principales monumentos.

Conviene dedicarle un día completo y comprar con anticipación las entradas para los palacios que deseas visitar, especialmente durante los fines de semana y la temporada alta.


2. Cascais, playas y paseos junto al Atlántico

A unos 40 minutos de Lisboa en tren, Cascais es una excelente alternativa para quienes desean disfrutar de la costa portuguesa sin alejarse demasiado de la capital.

Esta antigua localidad pesquera cuenta con un centro histórico de calles peatonales, restaurantes, tiendas y pequeñas playas. Puedes recorrer la Praia da Rainha, visitar la marina y caminar hasta Boca do Inferno, una formación rocosa donde las olas del Atlántico golpean los acantilados.

También puedes alquilar una bicicleta para recorrer el paseo marítimo o aprovechar el viaje para conocer Estoril, otra localidad costera situada en la misma línea ferroviaria.

Los trenes salen de la estación Cais do Sodré, en Lisboa, y recorren buena parte de la costa.



3. Évora, una ciudad histórica en el Alentejo

Évora permite conocer una región portuguesa muy diferente de Lisboa. Su centro histórico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, conserva monumentos romanos, iglesias y edificios que reflejan distintos períodos de la historia del país.

Entre sus principales atractivos destacan el Templo Romano de Évora, la Catedral y la Capilla de los Huesos, cuyas paredes están decoradas con restos óseos humanos.

También puedes recorrer la Praça do Giraldo, visitar los comercios tradicionales y probar la gastronomía del Alentejo, conocida por sus platos de cerdo, quesos, panes y vinos.

Desde Lisboa puedes llegar en tren desde Oriente o Entrecampos. El trayecto dura aproximadamente una hora y media, dependiendo del servicio. Es recomendable salir temprano para disponer de suficiente tiempo antes de regresar a la capital.


4. Óbidos, una villa medieval rodeada de murallas

Aproximadamente a una hora de Lisboa en automóvil se encuentra Óbidos, una pequeña localidad medieval que conserva sus murallas, calles empedradas y casas blancas decoradas con detalles azules y amarillos.

Su principal atractivo es recorrer el centro histórico, visitar el castillo y conocer sus pequeñas tiendas de artesanía. También puedes probar la ginjinha, un licor tradicional de cerezas que muchos establecimientos sirven en pequeños vasos de chocolate.

Óbidos forma parte de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría de Literatura y celebra actividades culturales durante el año.

Si no tienes automóvil, puedes utilizar los autobuses que salen de Campo Grande, en Lisboa. El trayecto suele durar poco más de una hora.


5. Setúbal y el Parque Natural de Arrábida

Si prefieres combinar gastronomía, naturaleza y playas, Setúbal es otra alternativa para una excursión desde Lisboa.

La ciudad se encuentra junto al estuario del río Sado y es conocida por sus restaurantes de pescados y mariscos. Una de sus especialidades es el choco frito, un plato de sepia frita que puedes encontrar en numerosos establecimientos locales.

Desde Setúbal también puedes explorar el Parque Natural de Arrábida, donde se encuentran playas como Galapos, Figueirinha y Portinho da Arrábida. Otra actividad es realizar una excursión en barco para observar los delfines que habitan en el estuario del Sado.

Puedes llegar a Setúbal en transporte público en aproximadamente una hora. Sin embargo, para visitar varias playas de Arrábida en un mismo día, conviene alquilar un automóvil o contratar una excursión. Durante el verano pueden aplicarse restricciones al tránsito y al estacionamiento en determinadas carreteras del parque.



6. Ericeira, un pueblo costero conocido por el surf

A unos 50 kilómetros de Lisboa, Ericeira conserva su tradición pesquera y se ha convertido en uno de los destinos de surf más conocidos de Portugal.

Sus playas atraen a surfistas de distintos niveles y forman parte de la Reserva Mundial de Surf de Ericeira. Entre las más conocidas se encuentran Ribeira d'Ilhas y Praia dos Pescadores.

Además de disfrutar de sus playas, puedes caminar por el centro histórico, recorrer sus calles estrechas y comer pescado fresco en alguno de sus restaurantes con vistas al Atlántico.

El trayecto desde Lisboa dura aproximadamente entre 45 minutos y una hora en automóvil, dependiendo del tránsito. También puedes llegar en autobús, aunque debes reservar más tiempo para el desplazamiento.

Cómo organizar tus excursiones desde Lisboa

Si dispones de pocos días, Sintra y Cascais son dos alternativas que puedes visitar fácilmente en tren. Para quienes prefieren la historia y la arquitectura, Évora y Óbidos permiten conocer otras etapas del pasado portugués. Setúbal y Ericeira ofrecen opciones para disfrutar de la costa y la gastronomía local.

Antes de salir, consulta los horarios de trenes y autobuses, los días de apertura de los monumentos y las condiciones de acceso a las playas.