Guía de viaje de 8 días por Portugal
Redacción Mochileando
Portugal se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos de Europa para viajeros que buscan historia, gastronomía, paisajes costeros y ciudades fáciles de recorrer. El país combina capitales vibrantes, pueblos históricos, castillos medievales y algunas de las costas más espectaculares del continente.
Un itinerario de 8 días permite recorrer varias de sus regiones más emblemáticas sin necesidad de viajes excesivamente largos. Gracias a su tamaño compacto y a su eficiente red de trenes y carreteras, es posible explorar Lisboa, la región de Sintra, el centro histórico de Oporto, el valle del Duero y la costa del Algarve en un mismo viaje.
A continuación, una ruta recomendada de ocho días para conocer lo esencial de Portugal.
Día 1: Llegada a Lisboa
La mayoría de los vuelos internacionales llegan al Aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa, ubicado a unos 20 minutos del centro histórico. Desde allí se puede llegar al centro en metro, taxi o transporte por aplicación.
Lisboa es una de las capitales más antiguas de Europa y se caracteriza por sus colinas, miradores panorámicos y tranvías históricos. Durante el primer día conviene instalarse en el hotel y comenzar a recorrer los barrios más emblemáticos.
Entre los lugares imprescindibles se encuentran el barrio de Alfama, el Castillo de São Jorge, la Catedral de Lisboa y la plaza Praça do Comércio, ubicada frente al río Tajo. También vale la pena recorrer el barrio de Baixa y subir al Elevador de Santa Justa para observar el centro histórico desde lo alto.
En la noche, muchos viajeros optan por cenar en Alfama o Bairro Alto y escuchar música de fado, género tradicional portugués reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Día 2: Lisboa y el barrio de Belém
El segundo día se puede dedicar a conocer el área de Belém, una de las zonas históricas más importantes de la ciudad. Allí se encuentran monumentos vinculados con la era de los descubrimientos portugueses.
Entre los lugares principales destacan la Torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos y el Monasterio de los Jerónimos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En esta zona también se encuentra la famosa pastelería Pastéis de Belém, conocida por elaborar el tradicional pastel de nata desde el siglo 19.
Por la tarde se puede recorrer el moderno barrio de LX Factory, un complejo cultural con librerías, galerías, restaurantes y tiendas de diseño instaladas en antiguas fábricas.
Día 3: Excursión a Sintra y Cascais
A unos 40 minutos en tren desde Lisboa se encuentra Sintra, una de las excursiones más populares del país. Este pueblo se ubica en medio de montañas cubiertas de bosques y alberga palacios históricos que parecen sacados de un cuento.
El Palacio da Pena, construido en el siglo 19, destaca por su arquitectura colorida y su ubicación en la cima de una colina. Otro sitio relevante es la Quinta da Regaleira, famosa por sus jardines, túneles y el conocido Pozo Iniciático.
Luego de visitar Sintra, muchos viajeros continúan hacia Cascais, un elegante pueblo costero del Atlántico. Allí se puede caminar por el puerto deportivo, visitar la playa o recorrer el centro histórico antes de regresar a Lisboa.
Día 4: Lisboa a Oporto
El trayecto entre Lisboa y Oporto se realiza fácilmente en tren de alta velocidad y tarda aproximadamente tres horas.
Oporto, ubicada a orillas del río Duero, es la segunda ciudad más importante del país y es conocida por su centro histórico medieval y su relación con el vino de Oporto.
Durante la tarde se puede caminar por la Ribeira, el barrio histórico junto al río, y cruzar el Puente Dom Luís I hacia Vila Nova de Gaia, donde se encuentran las bodegas tradicionales que almacenan el vino de Oporto.
También vale la pena visitar la estación de tren São Bento, famosa por sus azulejos que narran episodios de la historia portuguesa.
Día 5: Oporto y el valle del Duero
El quinto día se puede dedicar a explorar el valle del Duero, una de las regiones vinícolas más antiguas del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Desde Oporto salen excursiones que recorren viñedos en terrazas a lo largo del río Duero. Algunas incluyen degustaciones en quintas tradicionales y recorridos en barco.
Entre las localidades más visitadas se encuentran Peso da Régua y Pinhão, conocidas por sus paisajes de colinas cubiertas de viñedos.
Los viajeros que prefieren permanecer en Oporto pueden visitar la Librería Lello, considerada una de las librerías más hermosas de Europa, y recorrer la iglesia de São Francisco.
Día 6: Oporto al Algarve
El sexto día se puede tomar un vuelo corto o un tren hacia el Algarve, la región costera del sur de Portugal conocida por sus acantilados dorados y playas de aguas claras.
Entre las bases más populares para hospedarse se encuentran Lagos, Albufeira y Faro. Lagos destaca por su centro histórico y su cercanía a algunas de las playas más espectaculares de la región.
Durante la tarde se puede visitar Praia Dona Ana, Praia do Camilo o caminar por el sendero costero de Ponta da Piedade, uno de los paisajes naturales más fotografiados del país.
Día 7: Playas del Algarve
El Algarve ofrece algunas de las playas más impresionantes de Europa. Muchas se encuentran rodeadas de acantilados de piedra caliza que crean formaciones naturales y pequeñas calas.
Entre las playas más conocidas se encuentran Praia da Marinha, considerada una de las más bellas del continente, Praia da Falésia y Benagil, famosa por su cueva marina.
Muchos visitantes realizan excursiones en barco o kayak para explorar la costa y acceder a grutas que solo se pueden visitar desde el mar.
Día 8: Regreso o última parada en Lisboa
Dependiendo del vuelo de regreso, algunos viajeros optan por regresar a Lisboa para pasar la última noche antes de partir. El trayecto desde el Algarve dura aproximadamente tres horas en tren o autopista.
Este último día se puede aprovechar para realizar compras en el barrio de Chiado o visitar el Time Out Market, uno de los mercados gastronómicos más conocidos de la ciudad.
Cuándo viajar
Portugal se puede visitar durante todo el año. Sin embargo, los meses entre abril y junio y entre septiembre y octubre ofrecen temperaturas agradables y menos turistas.
El verano, especialmente entre julio y agosto, atrae a una gran cantidad de visitantes, particularmente en el Algarve.
Cómo moverse
Portugal cuenta con un sistema ferroviario eficiente operado por Comboios de Portugal. Las rutas principales conectan Lisboa, Oporto y Faro.
También se pueden alquilar autos para explorar regiones rurales como el valle del Duero o el Algarve. Las autopistas están en excelente estado, aunque muchas utilizan peajes electrónicos.
Gastronomía
La cocina portuguesa destaca por su enfoque en productos frescos del mar y recetas tradicionales. Entre los platos más conocidos se encuentran el bacalao en sus múltiples preparaciones, las sardinas a la parrilla, el arroz de mariscos y el caldo verde. En el apartado dulce, el pastel de nata es el postre más emblemático del país.