Los desiertos que puedes visitar en América
Redacción Mochileando
América alberga algunos de los desiertos más diversos y accesibles del planeta. Lejos de ser paisajes uniformes, estos territorios combinan dunas, salares, montañas, oasis, cielos despejados y una biodiversidad adaptada a condiciones extremas.
Muchos de ellos cuentan con infraestructura turística desarrollada y pueden visitarse de forma segura si se planifican con información clara sobre clima, accesos y limitaciones naturales. A continuación, un recorrido por los desiertos más importantes que puedes visitar en el continente americano.
El Desierto de Atacama, en el norte de Chile, es considerado el desierto más árido del mundo. Su geografía incluye salares, géiseres, lagunas altiplánicas y valles erosionados por millones de años. San Pedro de Atacama funciona como base turística y concentra servicios, excursiones y alojamientos. El desierto es ideal para observación astronómica gracias a sus cielos despejados durante casi todo el año. Las temperaturas varían de forma significativa entre el día y la noche, por lo que la planificación del vestuario es esencial. Puede visitarse durante todo el año, aunque las noches invernales son particularmente frías.
En Perú, el Desierto de Ica se extiende en la costa sur del país y es uno de los desiertos más accesibles de Sudamérica. Su principal atractivo es el oasis de Huacachina, rodeado de dunas altas que permiten actividades como sandboarding y recorridos en vehículos todoterreno. El clima es seco y cálido durante gran parte del año, lo que facilita la visita en cualquier temporada. Ica también se conecta con rutas culturales y gastronómicas, incluyendo viñedos y sitios arqueológicos cercanos.
El Desierto de la Guajira, en el norte de Colombia, ofrece un paisaje donde el desierto se encuentra con el mar Caribe. Es una región culturalmente rica, habitada por comunidades indígenas wayuu y su visita requiere un enfoque respetuoso y organizado, preferiblemente con guías locales. Las temperaturas suelen ser altas y el acceso puede ser limitado en algunas zonas, pero el contraste entre dunas, playas y salinas lo convierte en uno de los desiertos más singulares del continente.
En Bolivia, el Salar de Uyuni es el mayor desierto de sal del mundo. Aunque técnicamente no es un desierto de arena, se incluye por sus condiciones extremas y su paisaje único. Durante la temporada seca, el salar se presenta como una vasta superficie blanca; en época de lluvias, una fina capa de agua crea reflejos que atraen visitantes de todo el mundo. El acceso se realiza generalmente mediante tours organizados desde Uyuni, debido a la complejidad del terreno.
Estados Unidos concentra varios de los desiertos más visitados de América del Norte. El Desierto de Mojave se extiende por California, Nevada y Arizona, y alberga lugares icónicos como el Parque Nacional Joshua Tree y el Valle de la Muerte. Este último es conocido por registrar algunas de las temperaturas más altas del planeta, por lo que se recomienda visitarlo en meses más frescos, como otoño, invierno o primavera.
El Desierto de Sonora, compartido entre Estados Unidos y México, es uno de los desiertos con mayor biodiversidad. Se caracteriza por sus cactus saguaro y paisajes amplios. En territorio estadounidense, puede explorarse en parques nacionales y reservas bien señalizadas, especialmente en Arizona. Las temperaturas estivales son extremas, por lo que la visita debe planificarse cuidadosamente.
Otro desierto destacado es el Desierto de Chihuahua, que se extiende entre el norte de México y el sur de Estados Unidos. Es menos turístico que otros, pero ofrece paisajes vastos, formaciones rocosas y áreas protegidas que permiten comprender la transición entre desierto y montaña.
Visitar desiertos en América requiere atención a factores clave como hidratación, protección solar, variación térmica y acceso a servicios básicos. Muchos de estos destinos cuentan con áreas protegidas y normas estrictas para preservar ecosistemas frágiles, por lo que es fundamental respetar senderos, horarios y recomendaciones locales.